“Moro vai” ya descansa entre héroes del Chaco

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Militares llevan el ataúd con los restos de Moro Vai a su última morada en el camposanto del Cuartel de la Victoria. Desde la noche del lunes descansa entre los héroes.
Militares llevan el ataúd con los restos de Moro Vai a su última morada en el camposanto del Cuartel de la Victoria. Desde la noche del lunes descansa entre los héroes.

Pedro Almada Velázquez, recordado como “Moro vai”, fue sepultado con honores militares en el camposanto del Cuartel de la Victoria, ubicado en el barrio Reducto de la ciudad de San Lorenzo. El ícono de Alto Paraguay se caracterizó por su nobleza y espíritu de servicio, sin importar la pobreza en la cual vivía en pleno monte chaqueño.

FUERTE OLIMPO, Alto Paraguay (Carlos Almirón, corresponsal). Moro vai fue brutalmente asesinado en la tarde del domingo. Sus restos llegaron en un avión de la Fuerza Aérea en la tarde de este lunes e inmediatamente conducidos al Cuartel de la Victoria de la ciudad de San Lorenzo.

En dicho lugar le rindieron honores militares como excombatiente de la Guerra del Chaco (1932-1935), tal como él se presentada, aunque en vida no se pudo comprobar esa versión porque él no tenía cédula de identidad, según los datos. Antes del sepelio, un religioso presidió un oficio religioso.

El entierro estaba previsto para la mañana de ayer, pero como el cuerpo ya presentaba signos de descomposición decidieron adelantarlo, y se realizó tras su llegada al cuartel, en horas de la noche.

Según el reporte policial, Pedro Almada Velázquez carecía de cédula de identidad y solo contaba con un documento de alistamiento militar que le otorgó el Cuartel de la Victoria cuando visitó el lugar. Los militares tuvieron el buen gesto de llevarlo a conocer el sitio donde desde la noche del lunes reposan sus restos.

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Según el documento, Moro vai nació en el distrito de Yegros del departamento de Caazapá, el 13 de junio de 1914. Según estos datos, el hombre tenía 105 años.

El decía que era excombatiente de la Guerra del Chaco y que participó cuando tenía 19 años de edad en la Batalla de Alihuatá, en la frontera con Bolivia.

Los pobladores antiguos de Fuerte Olimpo dicen conocer a Moro vai y descartan que haya tenido 105 años y que haya peleado en la contienda contra Bolivia. Algunos mencionan haber trabajado con él en su época de juventud en estancias de la zona y aseguran que su edad no superaba los 90 años.

Independientemente a que la versión fuera falsa o no, para todos los que lo conocieron don Pedro fue una persona de bien, noble, dispuesto a ayudar a todos los que necesitaban, sin importar la miseria en la cual sobrevivía.

Vivía en un precario rancho construido de karanda’y un costado del camino que conduce al centro urbano de esta ciudad, a 45 km de Toro Pampa, la población más cercana, en medio de la selva del Alto Paraguay. Fue el sitio que él eligió para pasar sus años, acompañado de sus perros y su caballo.

Nadie comprende el motivo del asesinato de Moro vai, ya que él era como una criatura, considerando su nobleza. Solo ofrecía momentos de alegría y esperanza a los conductores que se quedaban empantanados por el mal estado de los caminos.

Según el fiscal de la causa. Blas Pizzani, dos personas fueron detenidas por el caso en calidad de sospechosos.