EMBOSCADA, Cordillera (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional). Los artesanos se encuentran muy preocupados porque desde el inicio de la cuarentena sanitaria, hace 40 días, las ventas se redujeron a cero. La producción del sector se caracteriza por la creatividad y belleza en los artículos, desde muebles de diferentes modelos y tamaños hasta marcos para cuadros, veladores, monumentos y adornos para la casa y la oficina.
Delia Monges tiene un puesto de venta en el kilómetro 34,5 de la Ruta PY03, zona de la compañía Ysypoju. Comentó que en el inicio del año el sector artesanal de este distrito tuvo resultados muy buenos gracias a los emprendimientos inmobiliarios en casi todo el país. Era incesante la cantidad de clientes y potenciales compradores que llegaban al sitio para adquirir sus productos y hacer pedidos, con lo que se auguraba un gran año.
Comentó que contaba con 15 artesanos que trabajaban directamente con ella en su pequeña empresa y cinco personas que se encargaban de la extracción de piedras de las canteras para el tallado. Con el inicio de la cuarentena el 80% de pedidos fue cancelado de forma casi inmediata y los pocos que quedaron siguen sin ser retirados debido a las restricciones para la circulación de vehículos.
Esa situación le obligó a prescindir de todo el personal que trabajaba con ella porque, dijo, no tiene forma de seguir pagándoles, cuando ya no tiene ingresos.
En igual situación se encuentran otras empresas que se dedican al rubro, por lo que solicitan que el gobierno, a través de las instituciones pertinentes, genere estrategias, planes o proyectos que puedan ayudarles a sobrevivir en estos tiempos.
“No queremos que nos obliguen a cerrar nuestros pequeños puestos de venta que tanto nos costó construir. Fueron muchos años de trabajo para lograr posicionar nuestros productos en el mercado”, expresó Monges.
Debe existir una fórmula para que se pueda seguir trabajando en medio de esta crisis generada por la pandemia mundial, añadió la artesana.
Minas de piedras están paradas
Más de 3.500 personas dependen directa o indirectamente del trabajo de las canteras ubicadas en Emboscada. De las minas son extraídos materiales utilizados en las construcciones, como empedrados, revestido de edificios, viviendas, quinchos, murallas, pisos y otros. La actividad está paralizada desde hace más de un mes debido a la cuarentena dispuesta por el Gobierno nacional para mitigar la expansión del coronavirus y los mineros ya están desesperados por la imposibilidad de conseguir el sustento diario de sus familias. El jueves último recibieron el primer lote de víveres de la Secretaría de Emergencia Nacional y una olla popular realizada por el Despacho de la Primera Dama de la Nación.
