Barco varado en puerto con toneladas de aceite vegetal en descomposición

Un barco con toneladas de aceite vegetal en estado de descomposición se encuentra varado desde hace dos años en el puerto Campichuelo de Cambyretá. Se constituye en una amenaza de contaminación del río Paraná, advierten.

El barco se encuentra varado en el río Paraná con la parte de la popa torcida y a medio hundir.
El barco se encuentra varado en el río Paraná con la parte de la popa torcida y a medio hundir.Archivo, ABC Color

CAMBYRETÁ, Itapúa (Juan Augusto Roa, de nuestra redacción regional). El buque motor Yporã II, con matrícula 2905 BT, está varado desde hace dos años en el puerto Campichuelo. Hace unos seis meses sufrió daños en su estructura y comenzó a hundirse en la parte de la popa.

El barco ya no tiene condiciones para navegar y se encuentra estacionado en este puerto con unos 7.000 litros de aceite contaminado en sus bodegas, a escasos 20 kilómetros aguas arriba de la capital departamental, Encarnación. Un derrame o fuga de este aceite a las aguas del río Paraná implicaría una contaminación de graves consecuencias, según nuestras fuentes.

De acuerdo a los datos, el barco propiedad de la empresa UABL Paraguay llegó proveniente de Ciudad del Este con la carga de aceite y quedó varado en este puerto administrado por el empresario Esteban Hrican.

La empresa UABL vendió el barco estando en el puerto, a la compañía Merval SA y esta firma negoció con Kyu You Lee, de Asunción, empresario dedicado al desguace y venta de naves en desuso como hierro viejo.

Una situación legal planteada entre el arrendatario del puerto y el dueño del barco derivó en un conflicto que hasta ahora no se resuelve, mientras la nave con su carga de aceite contaminando sigue en el sitio.

En junio de este año, You Lee solicitó a la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP) autorización para descargar el líquido contenido en el barco a un pozo de una excantera de piedra existente en el predio del amarradero del Campichuelo. También contrató los servicios de una empresa especializada en estas tareas, la compañía Biocompany SA.

La operación no se pudo concretar, porque, según dijo la fiscala especializada en medio ambiente Raquel Bordón, la empresa contratada para la tarea tenía vencida la licencia para operar. Además, agregó, no existen estudios de suelo que garanticen que esta descarga no tendrá un impacto negativo en el ambiente.

La empresa debería presentar un estudio de suelo para determinar si existe o no peligro de filtración de ese líquido al río, explicó.

El abogado Ernesto Garcete, representante legal del dueño del buque, calificó de “inoperante” a la fiscalía del ambiente por no realizar la diligencia de rigor, que es verificar si se dan o no las condiciones para el vertido del líquido en el lugar.

“Nosotros solicitamos a la ANNP la autorización para hacer la descarga en un pozo de gran envergadura que está en su predio, hicimos la denuncia del peligro ambiental que implica esa carga de aceite, le dimos las herramientas a la fiscalía para que investigue, pero no hace su trabajo. Es la fiscalía la que debe velar por el cuidado de los recursos naturales, la que debería ordenar un estudio ambiental a través de los peritos del Ministerio Público, cuestionó.

Agregó que existe desidia del Ministerio Público para investigar y dar un corte definitivo a un problema que puede tener consecuencias graves. “Imagínese que toda esa cantidad de aceite contaminado venga hacia la ciudad de Encarnación, donde existen playas turísticas que serían afectadas. ¿Están esperado acaso que se produzca un desastre ambiental para actuar?”, cuestionó.

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