Destreza y arte de campo

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El XIV Festival Latinoamericano de la Doma y el Folclore, realizado ayer en la estancia Tacuaty, de Santiago, Misiones, fue un éxito y reeditó costumbres y tradiciones del campo latinoamericano. Participaron domadores de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.

El ballet Remembranzas de San Ignacio, Misiones, deleitó al público con diversas coreografías, y el más aplaudido fue el tradicional baile de la botella.

Posteriormente llegó el plato fuerte: la doma de potros salvajes en las modalidades “crina limpia” (en pelo) y “basto abierto”, destacándose la presencia de domadores de Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, entre ellos Diego Casas, jinete campeón del festival del Prado de Montevideo, Uruguay, que demostró un notable dominio de su cuerpo a los bruscos movimientos de los equinos.

Los domadores demostraron su coraje y guapeza al domar los potros salvajes, al son de la banda de músicos, la animación del santiagueño Rafael Acosta y los recitados improvisados cantados en rima de los payadores Fabián Giménez y Matías Giménez, provenientes del Chaco argentino, y eran festejados por el público.

Almuerzo imperdible

Al mediodía, los asistentes disfrutaron del asado a la estaca al estilo misionero, que se sirvió bajo la tupida arboleda de la estancia Tacuaty. También se degustaron batiburrillo, sopa paraguaya y postres caseros, que fueron muy apreciados por todos los asistentes y que sin dudas representan una tradición del departamento y del festival.

El banquete campestre fue amenizado por los grupos musicales: Los Ojeda, Voces del Paraná, John Williams y su requinto, Madrigal, Nuevo Horizonte de Corrientes, Pampa Gaúcha de Río Grande do Sul y otros artistas.

En horas de la tarde prosiguió la doma de potros salvajes en el ruedo central y finalmente el festival llegó a su conclusión con la actuación de bandas de músicos.

Los organizadores agradecieron a los asistentes y destacaron el comportamiento de todos, además de valorar el espíritu puesto por los domadores, bailarinas y artistas para que la actividad culmine con el rótulo del éxito.