El ballet Remembranzas de San Ignacio, Misiones, deleitó al público con diversas coreografías, y el más aplaudido fue el tradicional baile de la botella.
Posteriormente llegó el plato fuerte: la doma de potros salvajes en las modalidades “crina limpia” (en pelo) y “basto abierto”, destacándose la presencia de domadores de Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, entre ellos Diego Casas, jinete campeón del festival del Prado de Montevideo, Uruguay, que demostró un notable dominio de su cuerpo a los bruscos movimientos de los equinos.
Los domadores demostraron su coraje y guapeza al domar los potros salvajes, al son de la banda de músicos, la animación del santiagueño Rafael Acosta y los recitados improvisados cantados en rima de los payadores Fabián Giménez y Matías Giménez, provenientes del Chaco argentino, y eran festejados por el público.
Almuerzo imperdible
Al mediodía, los asistentes disfrutaron del asado a la estaca al estilo misionero, que se sirvió bajo la tupida arboleda de la estancia Tacuaty. También se degustaron batiburrillo, sopa paraguaya y postres caseros, que fueron muy apreciados por todos los asistentes y que sin dudas representan una tradición del departamento y del festival.
El banquete campestre fue amenizado por los grupos musicales: Los Ojeda, Voces del Paraná, John Williams y su requinto, Madrigal, Nuevo Horizonte de Corrientes, Pampa Gaúcha de Río Grande do Sul y otros artistas.
En horas de la tarde prosiguió la doma de potros salvajes en el ruedo central y finalmente el festival llegó a su conclusión con la actuación de bandas de músicos.
Los organizadores agradecieron a los asistentes y destacaron el comportamiento de todos, además de valorar el espíritu puesto por los domadores, bailarinas y artistas para que la actividad culmine con el rótulo del éxito.
