La solidaridad encendió una luz de esperanza en Alejandro Santacruz

La posibilidad de un milagro hizo que don Alejandro Santacruz (78), que hace 35 años quedó totalmente ciego, aceptara la ayuda para llegar desde Carapeguá hasta Fernando de la Mora en busca de recuperar la visión. No podrá volver a ver, le dijo el oftalmólogo, quien lamentó que no haya tenido décadas atrás la posibilidad de consultar. Es la historia de muchos compatriotas de tierra adentro que viven huérfanos de la atención del Estado.

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FERNANDO DE LA MORA (Antonia Delvalle C., corresponsal). La historia de don Alejandro Santacruz, quien vive en la total indigencia en un rancho de la compañía Franco Isla del distrito de Carapeguá, se conoció mediante publicaciones de nuestro diario. La nota tuvo mucha repercusión y la solidaridad de la gente de diferentes puntos del país se hizo sentir.

La organización comunitaria Kiwanis Villa Morra-Asunción y Carapeguá se interesó en su caso y contactó con directivos de la Fundación Visión para ayudar a don Alejandro a salir de la oscuridad en la que está sumido desde hace 35 años.

Tiene ceguera del ojo derecho desde hace 35 años y hace 40 años del ojo izquierdo.

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Don Alejandro había dicho que ya no tenía esperanzas, porque desde hace bastante tiempo no puede ver. No obstante, dijo que con intentar nada se pierde. Regalando una amplia son-

risa expresó: “Dios todavía puede obrar un milagro en mí”.

Señaló que recuperar la visión sería un excelente regalo de cumpleaños, que justamente se celebra el próximo 27 de febrero. Cumplirá 79 años.

La representante de Kiwanis Villa Morra-Asunción, Mirta Samudio, quien trajo a don Alejandro desde Carapeguá, lo acompañó en todo momento durante la consulta con el oftalmólogo Miguel Scalamogna.

Durante la toma del fondo ojos, a cargo de Éver Montiel, don Alejandro confesó emocionado que era su primera vez en un hospital. El abuelo pasó luego al consultorio del jefe del Departamento de Glaucoma, doctor Miguel Scalamogna.

No hay solución

Tras la inspección, el oftalmólogo disipó toda esperanza de recuperación de la visión de don Alejandro. Explicó que el hombre desde hace mucho tiempo sufre de oscuridad a causa de un glaucoma terminal, en el que el nervio óptico está 100 por ciento comprometido y no existe cirugía que pueda recuperarle la vista.

Dijo que don Alejandro se muestra fuerte, sistemáticamente bien y sabe manejar su problema, pero que hay que cuidar su alimentación y medicación.

El oftalmólogo le recetó una Citol NDP pomada, antibiótico y antinflamatorio, que debe aplicarse dos veces por día. También sugirió a don Alejandro consultar cada seis meses o una vez al año.

El abuelo volvió a Carapeguá con su hijo, Sergio Santacruz. En su casa seguirá escuchando radio, que es su principal distracción, según comentó.

Seguirá haciendo fuego con leña para cocinar a pesar de su discapacidad visual. Con una peculiar picardía dijo que siempre mantendrá una sonrisa, aunque no podrá ver más mujeres bellas.

Recordó que se separó hace más de dos décadas cuando su ahora exmujer viajó a la Argentina para trabajar y ya no retornó.

Subsidio

Don Alejandro abriga la esperanza de que el Gobierno nacional le sorprenda con el pago de una pensión a la tercera edad a fin de mejorar su alimentación y solventar los gastos de medicamentos. También padece de reuma y otras afecciones propias de la edad.

Toda su vida se dedicó a trabajos del campo y a su hijo, Sergio, que sobrevive de changas, dice que no le alcanza para comprar yerba ni tabaco, que son sus vicios.

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