Fallece referente de la ética periodística en Iberoamérica

El periodista colombiano Javier Darío Restrepo, un referente de la ética del oficio en toda Iberoamérica y maestro de la Fundación Gabo desde 1995, falleció ayer a los 87 años, informó la fundación a la que el conocido intelectual y escritor de libros dedicó los últimos años de su vida.

Foto tomada el 5 de julio último  al maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, Javier Darío Restrepo,  durante el curso “Periodismo de verdad”, en Santander (España).
Foto tomada el 5 de julio último al maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, Javier Darío Restrepo, durante el curso “Periodismo de verdad”, en Santander (España).EFE

BOGOTÁ (EFE). Su fallecimiento ocurrió en Bogotá, un día después de regresar de Medellín donde la semana pasada participó en la séptima edición del Festival Gabo, en la cual presentó el viernes último su más reciente libro, “La constelación ética”.

Restrepo comenzó su dilatada carrera en 1957 y dedicó 27 años de su vida profesional a la televisión, 18 de los cuales trabajó como reportero del noticiero “24 Horas”.

También fue columnista de los diarios El Tiempo, El Espectador y El Colombiano, entre otros, así como catedrático de la prestigiosa Universidad de los Andes.

PUBLICIDAD

Por su contribución al oficio, en 2014 recibió el Reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo. En ese entonces la Fundación Gabo reconoció también su “defensa de la tradición del periodismo de calidad y la voluntad de asumir los retos de los tiempos nuevos”.

Tras recibir dicho premio, Restrepo explicó a Efe que la clave del galardón radicaba en el hecho de que hacía énfasis “en la importancia que en este momento tiene la ética para los periodistas teniendo en cuenta esa especie de terror-ambiente que hay frente a todo lo de la tecnología digital”.

La ética periodística en los tiempos de cambio que vive el periodismo era una de las grandes pasiones de Restrepo, quien dirigía desde 2000 el consultorio de la Fundación Gabo en el que recibía con frecuencia consultas de profesionales de toda Iberoamérica.

PUBLICIDAD

Restrepo afirmaba que “en ética nadie es juez de nadie, salvo de uno mismo, porque solo uno sabe las motivaciones y circunstancias de sus acciones”.

Autor de 22 libros, fue ganador de los premios San Gabriel del Episcopado Colombiano en 1994, Germán Arciniegas de la Editorial Planeta en 1995 y el Premio Latinoamericano a la Ética Periodística otorgado por el Centro Latinoamericano de Periodismo (Celap), entre otros.

Inflexible en sus opiniones sobre el oficio al que dedicó su vida, afirmó que los periodistas se habían equivocado en plena época de la dictadura del clic al pensar que su papel se cumple cuando registran “lo último que ha sucedido” y que su obligación “para con el público y con el medio de comunicación es contar lo más llamativo, alarmante o sorprendente y que, además, responde a la curiosidad del mayor número de receptores de información”.

“Formulo como hipótesis la idea de que a los periodistas en general, nos preocupa poco el efecto que a corto, mediano o largo plazo puedan tener nuestras noticias”, aseguró en uno de sus últimos discursos.

Y agregó: “Sí es, en cambio, abrumadora la sospecha de que es nuestra responsabilidad el crecimiento de un sentimiento de desesperanza y que este es un hecho que resulta de la subestimación del papel que debe cumplir el periodismo en la sociedad”.

“El potencial social y político del periodismo está sin activar y la profesión, como tal, reducida a papeles menores ha adquirido un perfil de simple actividad de entretenimiento, no de liderazgo y orientación de la sociedad”, indicaba.

Por eso, apostaba por un “periodismo que propone” y hace “aparecer la esperanza con todo su dinamismo, activador de lo posible”.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD