Al grito de “libertad” –lema de la manifestación–, “independencia” o “libertad presos políticos” , 350.000 personas, según la policía de Barcelona, llegaron hasta el Parlamento catalán.
Los simpatizantes de la secesión de la región española fueron convocados por las influyentes asociaciones independentistas ANC y Omnium Cultural. Se trata de la primera gran manifestación en Barcelona desde los disturbios de la semana pasada, con fuertes choques entre independentistas radicales y policías, a raíz de las condenas a nueve dirigentes separatistas de hasta 13 años de cárcel por su papel en la tentativa de secesión de 2017.
El lunes 14, cuando el Supremo divulgó su sentencia, miles bloquearon el aeropuerto del Prat, generando altercados, y entre el martes y el viernes Barcelona y otras ciudades catalanas se tiñeron de violencia. Estas imágenes inéditas para el independentismo, que se reivindica pacifista, dejaron 600 heridos y 200 detenidos.
