Según informó el Departamento de Cultura de la Generalitat de Cataluña y el Instituto Catalán de Paleocologia Humana y Evolución Social (IPHES) es “un hallazgo excepcional” que marca “un hito en la historia de la arqueología catalana”.
La mayoría de las representaciones se pueden atribuir, por su estilo, al Paleolítico Superior, y más concretamente al período Magdaleniano, de hace unos 15.000 años, si bien algunas pueden se más antiguas, y otras podrían relacionarse con el neolítico y etapas más recientes.
Los conjuntos de arte rupestre conocidos hasta ahora en Cataluña son de época pospaleolítica, unos miles de años más recientes, por lo que los investigadores consideran el descubrimiento como un hito en la historia de la arqueología catalana.