Sin pretender ahondar en teorías de conspiración basadas en especulaciones, diversos gobiernos y organismos buscan rastrear el origen cierto de la pandemia de covid-19 que ha enfermado a más de 2,1 millones de personas y causado más de 140.000 muertes hasta ahora.
Se conoce que el foco de la epidemia es la ciudad de Wuhan (capital de la provincia de Hubei, en el este de China), y que las autoridades de la dictadura comunista de ese país intentaron en un principio minimizar el alcance de lo que estaba sucediendo.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, en una declaración ante periodistas, declaró ayer: “llevamos a cabo una investigación exhaustiva sobre todo lo que podamos saber de cómo el virus se propagó, contaminó el mundo y provoco tal tragedia”, informan las AFP y EFE.
Preguntas difíciles
Haciéndose eco de las dudas, el Reino Unido advirtió a China que deberá responder “preguntas difíciles” sobre la aparición del virus y el “porqué no pudo ser parado antes”.
“No hay duda que todo no puede continuar como si no hubiera pasado nada”, declaró el ministro de Relaciones Exteriores, Dominic Raab.
“No caigamos en esa especie de inocencia de afirmar que era demasiado fuerte (el brote del covid-19). No lo sabemos. Y claramente pasaron cosas que desconocemos”, afirmó, por su parte, el presidente francés Emmanuel Macron.
¿Mercado o laboratorio?
La epidemia del covid-19 surgió a fines de 2019 en un mercado de Wuhan donde se venden animales exóticos.
Los expertos descubrieron que es cercano a un virus presente en los murciélagos, que habría mutado y afectado a alguna de las especies vendidas en el mercado y de ahí contaminado a humanos. El animal intermediario no ha sido identificado con certeza.
Pero dos medios estadounidenses han publicado informaciones que apuntan a otro origen.
Según un artículo del diario The Washington Post, la embajada de Estados Unidos en Pekín alertó al Departamento de Estado hace dos años sobre medidas de seguridad insuficientes en un laboratorio de Wuhan que estudiaba el coronavirus en los murciélagos.
Además Fox News dijo que “múltiples fuentes” piensan que el actual coronavirus, detectado por primera vez justamente en Wuhan en diciembre, salió de ese mismo laboratorio.
Aunque, a diferencia de muchas teorías conspirativas desmentidas por expertos según las cuales se trataría de un patógeno creado por los chinos como un arma bacteriológica, esta investigación habla de que se trataría de un virus natural, que era estudiado en el laboratorio.
Su “fuga” habría sido involuntaria, debido a los malos protocolos de seguridad del instituto. Según esa hipótesis, el “paciente cero” sería un empleado del laboratorio, que habría propagado el virus en la población tras haberse contaminado accidentalmente.
Interrogado al respecto, el presidente Donald Trump declaró: “Puedo decirles que cada vez conocemos un poco más esta historia. Vamos a ver”. Esta “horrible situación” debe ser objeto de un “examen muy profundo”, enfatizó.
Su secretario de Estado tampoco desmintió las informaciones de The Washington Post ni las de Fox News.
Pompeo dijo que “lo que sabemos es que este virus nació en Wuhan, China”.
“Lo que sabemos es que el Instituto de virología de Wuhan está a unos pocos kilómetros del mercado. Aún queda mucho por conocer”, insistió.
