BOGOTÁ (EFE). En la región, según cálculos entregados por Unicef con motivo de la conmemoración hoy del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, se estima que hay 17,4 millones de niños trabajadores, cifra que equivale al 16% del total de menores que viven en Latinoamérica.
Los pequeños –víctimas del maltrato, abuso sexual o de las deplorables condicionales laborales a las que son sometidos– se desempeñan principalmente como sirvientes, agricultores, comerciantes, recolectores de basura o pescadores.
Unicef y la organización Save The Children alertan de que unos 16 millones más de niños latinos podrían vivir en la pobreza cuando termine el 2020 si los Gobiernos no reaccionan.
Las labores del campo son las que concentran el 52% del trabajo infantil en la región, que casi siempre los aleja de la escuela e imposibilitan con ello que salgan de la pobreza.
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En ese sector, considerado uno de los más peligrosos para la infancia y adolescencia debido a las largas jornadas que demanda, la exposición a climas extremos y el contacto con productos químicos, se ganan el sustento el 34,5% de los 2,3 millones de niños mexicanos que trabajan.
También, datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos de Ecuador señalan que en las áreas rurales del país andino se trabaja cerca de cinco veces más que en las ciudades.
Cosechar, acarrear agua y tratar a los animales son algunas de las actividades que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) denuncia que realizan unos 200.000 niños argentinos, de los cerca de 763.544 sometidos al trabajo infantil.
A pesar de la gran cantidad de niños involucrados en el trabajo en esta región, sus necesidades no siempre están sobre el tapete político y los gobiernos siguen quedando cortos a la hora de elaborar respuestas efectivas para protegerlos, pese a que los publicitan en sus campañas como el prometedor futuro de América Latina.
Incremento de actividades de riesgo
La directora de Save The Children Colombia, María Paula Martínez, aseguró que “es probable que aumente el número de niños que empezará a trabajar debido a la pandemia, así como el de aquellos que se verán enfrentados a desarrollar trabajos peligrosos, y adolescentes que iniciarán su vida laboral sin condiciones de trabajo decente”.
Lo anterior se generará debido a que las medidas de control de contagio del virus aumentarán significativamente los niveles de desempleo y, como consecuencia, se incrementará el subempleo, en donde por lo general se ven vinculados los menores. (AFP).
