BUENOS AIRES (EFE). Tras ser excarcelado, previo pago de una fianza de 40.000 pesos (8.800 dólares), Schoklender arremetió contra la fundadora de Madres de Plaza de Mayo y su hija Alejandra.
“Desaparecieron durante la gestión de Alejandra y el tiempo de Hebe cerca de 130 millones de pesos en certificados (de obra) que habíamos dejado, más todo el equipamiento; se vació totalmente la fundación”, especificó.
Según el exapoderado, mano derecha de Bonafini durante varios años, la construcción de viviendas se realizó durante su gestión, pero el monto de dinero al que hace referencia fue transferido del Estado a la Fundación tras su salida y la de su hermano Pablo, que lo reemplazó brevemente en el cargo.
Vacaciones en el Caribe
Hace una semana, Schoklender también denunció que ambas Bonafini desviaron fondos de la organización de derechos humanos para costearse unas lujosas vacaciones en el Caribe, una acusación que está bajo investigación del juez federal Norberto Oyarbide.
El exapoderado cargó también contra el mismo Oyarbide, al que calificó como “personaje siniestro” y denunció que dio su beneplácito a la malversación de fondos que tuvo lugar en la fundación en el último año, con la complicidad, incluso, de funcionarios del Ministerio de Planificación Federal.
“Hebe miente”
“Hebe miente y tiene mucho que aclarar (...) La que firma los cheques, la que se la pasa hablando con el Gobierno, es Hebe. No es una persona que desconozca el funcionamiento del poder”, declaró por su parte a Radio América Pablo Schoklender, al igual que su hermano Sergio, acusado de desvío de fondos, pero que también niega los cargos.
“Sueños compartidos”
Sergio y Pablo Schoklender y el excontador de Madres de Plaza de Mayo, Alejandro Gotkin, están acusados de integrar una sociedad ilícita que desvió fondos públicos por al menos 70 millones de pesos (unos 15,5 millones de dólares) del plan de construcción de viviendas “Sueños Compartidos” llevado adelante por la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
