El informe del centro de estudios Pew explica que un 34 % de todos los católicos estadounidenses son hispanos, una cifra mayor a la de otras confesiones y el doble del 15 % de representación latina en la población general, según los últimos datos que corresponden a 2014.
Además, un 27 % de los católicos nació en el extranjero, mientras que un 15 % tiene al menos un padre que nació en otro país, lo que demuestra la gran importancia de la inmigración entre los católicos estadounidenses.
Pese a ello, el porcentaje de católicos en Estados Unidos pasó en 2007 del 23,9 % al 20,8 % en 2014, algo común a la mayoría de grandes religiones en Estados Unidos, que han visto un aumento entre aquellos que no se vinculan a ninguna práctica religiosa (22,8 % de la población).
Estados Unidos es un país eminentemente de cristianos protestantes, con más de un 40 % del total de personas con creencias religiosas en Estados Unidos.
Una de las mayores concentraciones de católicos se ha dado tradicionalmente en el noreste de Estados Unidos (26 %), la región que el papa Francisco visitará la semana próxima.
No obstante, la localización de los católicos se ha ido moviendo hacia el sur y el oeste del país, regiones que han visto un aumento de feligreses hasta el 27 % y el 26 %, respectivamente.