Durante un mitin con transportistas afines al oficialismo, Correa afirmó que “no es casualidad” que los gobiernos de izquierda de Argentina, Brasil, Ecuador, Bolivia y Venezuela estén enfrentando un supuesto descontento social en un año “extremadamente difícil” en lo económico, a raíz de la caída de los precios de las materias primas y la apreciación del dólar.
“Eso no es casualidad. Es la arremetida de la restauración conservadora o como la llamó un intelectual portugués: la nueva Guerra Fría que devuelve al pasado, y trata de aniquilar a los gobiernos de cambio en América Latina”, sostuvo.
Protestas
Correa, que enfrenta desde hace dos meses protestas de diversos sectores contra sus políticas socialistas y su estilo de gobierno autoritario, agregó que la oposición se articuló “nacional e internacionalmente” y recurrió a nuevos planes de desestabilización ante la imposibilidad de dar un golpe de Estado.
“Por eso utilizan otra estrategia: calentamiento de las calles, deslegitimación del Presidente”, afirmó.
