Cristianos huyen de la ciudad iraquí de Mosul tras ultimátum yihadista

Este artículo tiene 11 años de antigüedad

Cientos de cristianos huían ayer en masa de Mosul tras un ultimátum de los yihadistas del Estado Islámico (EI) que amaga con acabar con la presencia centenaria de esta comunidad en la ciudad iraquí. Los cristianos se apretaban en automóviles privados y taxis para escapar al ultimátum lanzado por los fundamentalistas.

KIRKUK, Irak (AFP).-“A algunas familias se les han arrebatado todo su dinero y joyas en un punto de control al huir de la ciudad”, dijo Abu Rayan, un cristiano que acababa de dejar detrás Mosul en auto.

Los yihadistas del EI, que han dominado la ciudad desde que lanzaron su ofensiva militar en el país el 9 de junio dirigidos por Abu Bakr al-Baghdadi, comunicaron a los miles de habitantes cristianos que podían convertise, pagar una tasa especial o huir.

Un comunicado del EI indicó que “no habrá otra cosa más que la espada” para los cristianos que permanezcan después de las 09:00 GMT de ayer en Mosul, la segunda ciudad del país con dos millones de habitantes.

Algunas familias se mostraron inicialmente dispuestas a pagar la “jizya” (tributo islámico), pero los mensajes lanzados el viernes desde las mezquitas provocaron al parecer el éxodo masivo.

Un profesor que se presentó como Fadi explicó haber decidido quedarse.

“Me quedo. Ya me siento muerto”, dijo por teléfono antes de que se cortara la línea. “Solo me queda el alma y si quieren llevarse eso, no hay ningún problema”, agregó. El patriarca caldeo Louis Saki, al frente de la mayor comunidad cristiana en Irak, estimó que quedaban unos 25.000 cristianos el jueves en Mosul.

“Es una limpieza étnica, pero nadie lo dice claramente”, denunció Yonadam Kanna, principal político cristiano en Irak. “Es la primera vez en nuestra historia que ocurre algo así. Árabes y cristianos solían vivir juntos”, lamentó.

Los yihadistas, que controlan amplias zonas del norte y oeste de Irak, “parecen querer erradicar cualquier traza de grupos minoritarios” en las regiones bajo su égida, denunció la directora para Oriente Medio de Human Rights Watch, Sarah Leah Whitson.

Otras minorías –yazidis (quienes profesan una antigua religión preislámica sincretista), turcos y chiítas chabak– de la provincia de Nínive han sido víctimas de crímenes aún más crueles que los sufridos por los cristianos, según HRW.

La ofensiva de los insurgentes sunitas ha obligado a más de 600.000 personas a abandonar sus casas y ha dejado miles de muertos.