Lo confirmó ayer el jefe del equipo de zoonosis emergentes y epidémicas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Pierre Formenty, en la presentación de un nuevo protocolo sobre funerales seguros y dignos de fallecidos por el ébola.
Los casos de transmisión del virus del ébola en funerales han variado entre Guinea, Liberia y Sierra Leona, donde el virus circula de manera intensa desde el pasado marzo, con más de 13.000 afectados y cerca de 5.000 muertes en total.
Según Formenty, el pasado agosto en los dos últimos países los contagios en funerales habían llegado a representar el 60 por ciento de todos los reportados.
Sin embargo, “esa tendencia ha disminuido”, declaró el experto en una rueda de prensa en Ginebra. Los estudios han concluido que los cadáveres de personas fallecidas por ébola pueden ser hasta diez veces más contagiosos que los infectados vivos. El contagio puede ocurrir en varias situaciones del rito funerario, que en África, y en los países de su región occidental, tienen un significado muy importante para las comunidades.