Una delegación de funcionarios argentinos mantiene negociaciones en Accra con autoridades del país africano, en busca de un acuerdo para dejar partir al navío, pero también la nación dueña del buque requiere colaboración necesaria para tal cometido.
La mayoría de los 200 tripulantes del buque escuela son argentinos, pero hay también 14 chilenos, ocho uruguayos y un marinero de cada uno de los países citados anteriormente, entre ellos la guardiamarina paraguaya Érica Andrea Olazar Rolón.
La fragata Libertad está retenida en Ghana, desde el pasado 2 de octubre, por orden del Tribunal Superior de Tema (ciudad donde se encuentra el puerto donde atracó la embarcación), tras una denuncia interpuesta por el grupo NML.
NML representa a fondos de inversión que reclaman a Argentina el pago de deudas pendientes reconocidas por la Justicia estadounidense por la compra de bonos durante la crisis que sacudió al país sudamericano en 2001.
El buque salió del puerto de Buenos Aires el pasado 2 de junio para realizar el tradicional viaje de graduación de guardiamarinas que incluye, por primera vez, Ghana, Angola y Namibia.
El diario argentino Clarín publicó ayer que la desventura de la fragata ha generado el temor a permanecer en Tema por tiempo indeterminado, y ello ha hecho del dólar un bien más que preciado en esa nación para los soldados. Los marinos cobran sus sueldos mensuales en sus respectivas cuentas en pesos, en Argentina.
Agrega la publicación que el sábado, después de que varios marinos hicieran saber que había un plan para evacuar ordenadamente la fragata si la retención se prolongaba, la Armada emitió un comunicado que dice que la nave dispone de “todos los insumos necesarios para asegurar el bienestar del personal y la operatividad material del buque”.
Asimismo, indicó que la tripulación cumplía “con todo el plan de actividades previsto”, y que está “adiestrada para prolongadas operaciones en el exterior”. Para hacer pasar el tiempo, los soldados juegan fútbol de playa, además de realizar otras actividades.
