La defensa de los soldados y la fiscalía podrían dar a conocer durante la audiencia un acuerdo para cerrar el caso y expulsar del país a los conscriptos.
Algunas de las posibilidades son un procedimiento abreviado o la suspensión condicional del proceso, aunque también se podría llevar el caso a juicio oral.
El fiscal de la región de Tarapacá, Manuel Guerra, manifestó a Radio Cooperativa que la “situación más difícil” es la del soldado José Fernández, que es quien portaba el fusil FAL en el momento de la detención.
El canciller chileno, Alfredo Moreno, ratificó que esta polémica debe resolverse por la vía judicial, algo que, dijo, espera que suceda “a la brevedad”.
“Este tema, para poder resolverlo, debe ser tratado a través de la justicia y, naturalmente, contando con la colaboración de los conscriptos y su defensa”, dijo el jefe de la diplomacia chilena al diario El Mercurio.
Bolivia defiende que los tres soldados, que tienen entre 18 y 21 años, ingresaron inadvertidamente en territorio chileno durante una operación contra el contrabando de vehículos. También argumentan que la delimitación no es clara, lo cual es rechazado por las autoridades chilenas.
Presos como el país
Por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó ayer que el encarcelamiento de los tres soldados bolivianos es igual al que sufre su país por no tener una salida al océano Pacífico desde fines del siglo XIX.
“Compatriotas y soldados de nuestra patria, el encarcelamiento que ustedes sufren hoy es el mismo al que Chile nos sometió geográficamente en los últimos 134 años”, manifestó Morales en una carta enviada a los reclutas y difundida por el Gobierno.
El Mandatario boliviano agregó que “ha pasado más de un siglo” desde que los bolivianos están “presos e incomunicados” en las “montañas”.
“Los gobiernos de Chile prefieren vernos geográficamente amputados, económicamente débiles y socialmente dependientes, impidiendo nuestro legítimo derecho a ejercer las libertades que otorga el acceso soberano al mar”, afirma Morales en la misiva.
