Los aumentos de hasta el 20,1% en el precio de la gasolina y de 16,5% en el diésel, los mayores en años, entraron en vigor el 1 de enero y desataron una inédita ola de protestas, numerosos bloqueos de ruta y gasolineras, así como saqueos y robos.
Dos personas habían fallecido el pasado jueves por heridas de bala en un enfrentamiento ocurrido con policías en Hidalgo, donde las protestas derivaron en actos vandálicos. La Fiscalía no precisó si los disparos provinieron de policías o civiles. En la noche del miércoles, un policía y un civil de Ciudad de México fueron las víctimas mortales. El agente trató de impedir un robo a una gasolinera y fue atropellado.
El presidente Enrique Peña Nieto reiteró que el alza a los precios de los combustibles fue “un cambio difícil”, pero necesario para mantener la estabilidad económica y financiar programas sociales.
Aunque es una práctica habitual en la frontera entre la mexicana ciudad Juárez a la vecina El Paso (EE.UU.), los cruces de vehículos se han disparado esta semana con el argumento de que es mejor “dar dólares a Trump” que comprar el caro combustible de Peña Nieto”. El incremento de entre 14% y 20% en el precio de las naftas y el diésel agravó la desventaja de las poblaciones mexicanas frente a las localidades limítrofes estadounidenses.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
