Mujeres kamikaze, nuevo terror de Boko Haram

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ABUYA (ANSA). Una ola de sangre sin precedentes causada por mujeres suicidas dejó decenas de víctimas en Nigeria, donde el fenómeno de las “viudas negras” registra un crecimiento exponencial.

El primer caso de una fémina kamikaze se conoció en junio pasado, cuando una atacante suicida se lanzó contra una base militar.

Desde entonces fueron unas 10 mujeres las que activaron explosivos que llevaban camuflados en sus cuerpos en mercados repletos de gente, frente a escuelas, o contra blancos identificados por Boko Haram, el grupo decidido a jugar un rol de primer nivel en el continente africano dentro de la galaxia yihadista global.

Boko Haram está vinculada al Estado Islámico, del califato de al-Baghdadi. Fuentes de inteligencia afirman que entre las atacantes suicidas de Boko Haram pueden haber incluso algunas de las más de 200 estudiantes secuestradas a comienzo de este año.

La edad promedio de las “viudas negras” nigerianas es muy baja.

Las dos que atacaron ayer el mercado de Maiduguri, con al menos 45 muertos, tenían menos de 20 años.

Una operación terrorista detuvo en el verano (boreal) pasado a una niña de 10 años y una joven de 18 que llevaban cinturones con explosivos.

La táctica adoptada ayer por las agresoras suicidas es la misma que la de los terroristas en Irak o Afganistán, tan usada por Al Qaeda: la primera kamikaze se hizo estallar ante el ingreso del mercado y la segunda a la llegada de los socorristas, para causar mayor número de víctimas.