La niña Trisnha Shakya fue llevada en brazos de su padre al palacio Kumari Ghar de Katmandú.
Uno de los sacerdotes del comité que seleccionó a la nueva niña diosa dijo que “elegimos a Trishna entre muchas otras niñas debido a que su carta astrológica era más adecuada que la de las otras”, explicó.
Las niñas kumari (palabra que significa niña soltera) han de pertenecer a la comunidad indígena de Newar y a la familia Shakya y, en el momento de ser elegidas, tener entre dos y cuatro años, además de tener determinada carta astrológica o una voz clara.
Según la tradición, son la reencarnación de la diosa hindú Kali y su mandato se extiende hasta que llegan a los 12 años, momento en el que presuntamente menstrúan por primera vez y a partir del cual abandonan el templo.
