La ola, de exactamente 23,8 metros, fue registrada el martes en el océano Austral, conocido por la violencia de sus tormentas, unos 700 km al sur de Nueva Zelanda.
Según el oceanógrafo Tom Durrant, esta ola, que fue medida durante una fuerte tormenta mediante una boya, pulverizó el récord precedente en el hemisferio sur, establecido en 22,03 metros en 2012.
“Que nosotros sepamos, es la ola más alta que se haya registrado jamás en el hemisferio sur”, afirmó.
El océano Austral, explicó el científico, funciona como una “sala de máquinas” que genera olas que se propagan por todo el planeta.
“De hecho, los surfistas de California pueden prepararse para que la energía desprendida por esta tormenta llegue a sus costas dentro de una semana más o menos”, agregó Durrant.
La mayor ola registrada en el planeta fue un tsunami provocado en 1958 por un sismo en Lituya Bay en Alaska, que medía 30,5 metros de alto, según la revista Smithsonian Magazine.
