En 1964, el británico Peter Higgs y sus colegas dedujeron la existencia del bosón, considerado como la partícula que brinda su masa a todas las demás dentro del “modelo estándar”, la teoría de la estructura fundamental de la materia que describe todas las partículas y fuerzas del universo.
“Ya tenemos más del doble de los datos que teníamos el año pasado y eso debería ser suficiente para ver si las tendencias que observábamos en 2011 siguen ahí o han desaparecido”, explicaba recientemente el director de investigación del CERN, Sergio Bertolucci.
Queda por determinar sin embargo si estas pruebas serán suficientes para anunciar oficialmente que esta hipotética partícula ha sido descubierta y si se trata efectivamente del bosón de Higgs y no de una partícula nueva, lo que abriría la vía a nuevas teorías.
Los estudios se realizan en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el acelerador de partículas más grande del mundo, situado en Ginebra.
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En este túnel de 27 kilómetros de circunferencia, instalado a 100 metros bajo tierra de la sede del CERN, los físicos provocan el choque de miles de millones de protones con la esperanza de encontrar el rastro del bosón entre las emisiones de partículas, con la ayuda de todo tipo de detectores.
400 billones de colisiones
Solo en 2011 se registraron 400 billones de colisiones en el LHC, que intenta reproducir las condiciones que existieron una fracción de segundo después del Big Bang.
El pasado mes de diciembre dos experimentos independientes que se están llevando a cabo en el LHC limitaron la región donde puede hallarse la partícula.
Hasta ahora el principal obstáculo era el margen de error de los dos experimentos, todavía demasiado grande a pesar del gran número de datos acumulados, y que obligaba a los científicos a hablar de “indicaciones” y no de “descubrimiento” del bosón.
El “ruido de fondo” creado por el aumento de la energía empleada en los experimentos dificulta la detección de las partículas y se necesitan análisis todavía más precisos para interpretar las señales, aislar los fenómenos más interesantes y reencontrar la pista del bosón de Higgs.
Tras un trabajo muy intenso, los físicos esperan ahora ansiosos la confirmación de su existencia.
