Para la fiscal, eso significa un “retroceso” de la democracia y de los derechos humanos.
Ésta es la segunda vez que la fiscal asume posiciones contrarias a las voluntades del régimen de Maduro. La primera fue el pasado 24 de mayo cuando desmentió versiones oficiales sobre la muerte de un joven en una protesta antigubernamental y responsabilizó a las fuerzas de seguridad del Estado.
Las voces de chavistas que cuestionan la Constituyente han venido creciendo. Dos magistrados, la exdefensora del Pueblo Gabriela Ramírez y otros exfuncionarios oficialistas, también han expresado reparos.
La oposición denuncia que la iniciativa es “un fraude” porque permitiría al chavismo gracias a un polémico método de asignación de escaños. Pero Maduro asegura que su Constituyente es lo más democrático que hay y que traerá la paz.
Aunque Maduro no se ha referido a la fiscal Ortega, sus funcionarios más cercanos le han lanzado dardos. “La Fiscalía forma parte de la conspiración” , afirmó el dirigente chavista radical Diosdado Cabello.