Con la reglamentación de la ley que permitió la producción y comercialización de cannabis bajo control estatal, que el presidente José Mujica tenía previsto firmar ayer, comenzará a funcionar esta semana el Instituto de Regulación y Control de Cannabis (Ircca), el organismo que tendrá en sus manos controlar toda la cadena de producción, desde la importación de las semillas hasta la venta de la sustancia en farmacias.
Julio Calzada, secretario de la Junta Nacional de Drogas (JND), admitió ayer que tiene “infinitas” preocupaciones sobre cómo se implementará una regulación inédita y que es observada con atención por el resto del mundo.
Una de sus mayores preocupaciones es que el Ircca pueda “establecer claramente el volumen de consumo para poder definir el volumen de producción”, indicó a un grupo de periodistas de medios extranjeros.
Según Calzada, en Uruguay se consumen entre 18 y 22 toneladas de marihuana por año, lo que implicaría plantar un máximo de 10 hectáreas. La idea del Gobierno es producir exclusivamente lo necesario para el consumo interno.
Las autoridades prevén realizar el primer llamado a privados interesados en plantar en no más de 20 días.
Mientras, debe definir además cuál será el terreno estatal dónde se realizarán las plantaciones y si la seguridad estará a cargo de las Fuerzas Armadas, una posibilidad planteada por el propio Mujica.
