CIUDAD DEL ESTE (Iván Leguizamón, Roberto Zarza, Jaime Woitschach y Rodrigo Estela, enviados especiales). El alijo de pasta base de cocaína, que en realidad es la droga cruda, aún no apta para consumo, fue capturado en el kilómetro 243 de la Ruta PY-02, frente a la comisaría de José Domingo Ocampos, departamento de Caaguazú, en el último municipio antes de entrar al departamento de Alto Paraná.
El automóvil Volkswagen Vento gris, con chapa FRA 9600 de Uruguay, fue cargado el martes de mañana en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Los panes de cocaína fueron acondicionados en doble fondo debajo de los asientos delanteros mientras el dueño del rodado, César Dari González Figueira, de 40 años, hacía un recorrido turístico por la ciudad.
Varias fotos del supuesto narcotraficante uruguayo atestiguan su paseo por Santa Cruz de la Sierra, en los momentos en que su vehículo era llenado con panes que tenían un sello que dice “Lubricantes Rivera” y que consta también de los logotipos de seis marcas de lubricantes para vehículos.
La operación internacional Paysandú se echó a andar luego de que la Policía de Uruguay avisara de al menos tres viajes que hizo el Volkswagen Vento desde Montevideo hacia nuestro país y posteriormente a Bolivia, en una ruta que no es muy usual para turismo, según explicaron los oficiales que estuvieron a cargo.
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Lo más sospechoso era que el conductor declarado del rodado registra antecedentes en Uruguay por un delito de venta y suministro de estupefacientes en reiteración real y otro por un delito de receptación.
Esto último es un delito consistente en el encubrimiento de una conducta criminal. Ante estos elementos, Uruguay advirtió que podrían estar ante un intento tráfico internacional de drogas, por lo que a su vez la Policía paraguaya empezó a monitorear el paso del narcovehículo por nuestro país.
Fue así que agentes de la oficina regional de Interpol en Alto Paraná detectaron que el coche pasó por su jurisdicción, para luego ingresar a Brasil y finalmente terminar su viaje en Bolivia. Desde entonces, y ya con ayuda de la Policía boliviana, el Volkswagen fue vigilado durante todo su viaje de regreso. Cuando entró a territorio paraguayo, un equipo del programa Crimen y Castigo de ABC TV también se unió al operativo encubierto y siguió de cerca el desplazamiento del narcovehículo. Finalmente, el miércoles último el rodado fue atajado en territorio nacional y su conductor, detenido. Recién ayer de madrugada se confirmó que la carga pesaba 30 kilos. El fiscal Hugo Volpe supervisó todo el operativo de rescate de los panes de cocaína. Según los datos, la pasta base fue comprada en Bolivia a 1.000 dólares el kilo. Si llegaba a Uruguay, la sustancia debía ser “cocinada” para aumentar su volumen, y cada pan de un kilo tendría que resultar en tres kilos de cocaína apta para consumo, con lo que entonces se obtendrían 90 kilos en total.
En Uruguay cada kilo de cocaína para consumo se vende actualmente a 5.500 dólares o 6.000 dólares, con lo que entonces la ganancia final podría ser de entre 495.000 dólares o 540.000 dólares, pese a una inversión inicial de solo 30.000 dólares pagados en Bolivia.
Cooperación internacional
El operativo policial se dio en el marco de la cooperación entre organismos de seguridad de los países del Mercosur. Las actividades del presunto traficante fueron descubiertas por agentes de la república del Uruguay, quienes alertaron a sus pares de nuestro país para proceder al seguimiento y detención del sospechoso, desde el mismo momento en que ingresó a territorio paraguayo.
