El proceso por ejecución a un peón infiel, en etapa final del juicio oral

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La ejecución de un peón que estaba involucrado en la extorsión a su patrón, el ganadero Luis Meneleo Insfrán, ya se encuentra en etapa de juicio oral. Hay un procesado en este caso. El ganadero llegó a pagar la suma de G. 250 millones a causa de las amenazas, motivo por el cual se abrió otro proceso, que ya tiene dos condenados.

Marcelino Bogado Suárez fue acusado por el fiscal Carlomagno Alvarenga por homicidio doloso de Óscar Aquino Giménez (34), peón de Insfrán (84).

El tribunal de sentencia presidido por Mario Estigarribia junto a los miembros Olga Ruiz y Juan Carlos Molas tiene a su cargo el juicio que se reanudará el miércoles a partir de las 08:00 en el Palacio de Justicia de San Pedro.

El caso se remonta a los meses de marzo y abril de 2013.

El empresario y ganadero dueño de Copalsa y de una estancia en Santa Rosa del Aguaray fue continuamente objeto de amenazas, provenientes, supuestamente del EPP, en el sentido de que supuestamente iban a secuestrarle a él, a sus hijos, sus nietos, y que además le iban a quemar los tractores.

Inclusive le llegaron a quemar un retiro.

Primero pagó la suma de G. 20 millones, luego le pidieron otros 20 millones, que volvió a pagar.

Por tercera vez volvió a pagar la misma suma y luego hasta requirieron US$ 50.000.

Lo llamativo era que los extorsionadores tenían todos los datos de su familia, como dirección, teléfonos celulares, nombres de colegios de los nietos, etc.

En total pagó la suma de G. 250 millones.

El día de la última entrega, los extorsionadores pidieron que el peón Aquino esté presente dentro del predio de la estancia “Yva Hái” de Santa Rosa del Aguaray, situada a 3.800 metros de la Ruta III, en el cruce con la Ruta XI.

Allí fue capturado por los extorsionadores.

El que encabezaba el grupo era una persona cuyas características coinciden con las del acusado Bogado.

Aquino fue encontrado muerto al día siguiente con tres tiros en la nuca y dos en la espalda.

Con su ejecución se evidenció que él facilitaba los datos sobre su patrón y que lo mataron porque supuestamente involucró a otro grupo, encabezado por el suboficial Humberto Mendoza para también extorsionar al ganadero.

Las investigaciones llevaron hasta el sargento retirado Gustavo Centurión, quien residía en Pedro Juan Caballero

Centurión sindicó como el cerebro de todo a Bogado y dijo que él fue quien mató a Aquino porque metió a otra gente en el “negocio”.

Justamente Bogado cayó en Eusebio Ayala y La Victoria cuando esperaba la entrega de una carga de marihuana que le enviaba el militar retirado.

Del poder de Bogado se incautó un teléfono celular en el que se registraron 35 llamadas entre él y Centurión.

Recientemente, en un procedimiento abreviado, Bogado fue condenado a tres años de cárcel junto a Centurión, por admitir su implicancia en el caso de extorsión. La sentencia fue dictada por el juez Óscar Delgado y la acusación estuvo a cargo de la fiscala Sandra Quiñónez.

Mientras que el policía Mendoza está prófugo en esta causa de extorsión.

Bogado además soporta otro proceso (el de homicidio), cuya responsabilidad se definirá en el juicio oral y público que ya está en pleno diligenciamiento.