“Nosotros fuimos consultados acerca de vehículos blindados que se iban a usar contra el EPP. También nos pidieron equipamientos especiales, por lo que les pasamos un precio estimativo, que fue de unos 306.500 dólares”, explicó. Sin embargo, “después de unas semanas nos llamó una persona de la UOC de la Policía y nos advirtió que tengamos cuidado, porque se iba a llamar a una licitación, pero que ya estaba adjudicada a la empresa VIP Security. Entonces ni siquiera ya nos presentamos porque el pliego de bases y condiciones estaba dirigido hacia esa empresa”, añadió el empresario. Según Astaburuaga, la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) detectó que los vehículos ya estaban siendo blindados en los talleres de VIP Security, por lo que se anuló la licitación.
Por su parte, el director administrativo de la Policía, Crio. Gral. Darío Cantero, defendió la legalidad del proceso y dijo que solo pretendían adjudicar a la empresa que ofrecía mayores ventajas a un precio inferior.
