Velázquez manifestó que en agosto de 1997 fue designado por la Corte Suprema como juez de Hernandarias y que asumió sus funciones en noviembre del mismo año. En enero de 1998, realizó su declaración jurada ante la Contraloría General de la República.
Señaló que en ese lapso de su nombramiento y asunción al cargo vendió su casa de Asunción, ubicada en el distrito La Recoleta en G. 85 millones y también su camioneta por US$ 28.000.
Dijo que sacó un préstamo hipotecario de 38.000 dólares de un banco, a doce años de plazo con una cuota mensual de 347 dólares.
“De esta forma construimos con mi esposa la casa ubicada en el Paraná Country Club y que ya se publicó varias veces. No es producto de la venta de sentencia, como se deja entrever en la publicaciones, en las que también se hacen referencia a la libertad, en violación a la ley, de procesados por tráfico de droga”, dijo el juez.
Refirió que en 1998 su esposa se recibió de contadora y que la misma tiene un ingreso importante, que está totalmente documentado. El magistrado incluso exhibió documentos de Tributación que avalan los ingresos de su esposa y que solicitó que no se publiquen por una cuestión de seguridad. “Traemos a mostrar estos documentos para sustentar nuestras afirmaciones, para que la prensa vea y analice lo que mensualmente cobra mi esposa como una profesional independiente”, afirmó el magistrado, quien exhibió que en octubre del año pasado presentó su última declaración jurada de bienes, y en la que aparecen los ingresos de su esposa.
Velázquez, de esta forma sale al paso de las acusaciones del Colegio de Abogados de Alto Paraná, que entregó al Jurado de Enjuiciamiento, fotografías de la casa del magistrado en el Paraná Country Club.