Milagrosa salvación de un taxista

El taxista Darío Rolando Benítez Vargas, de 43 años, fue asaltado y raptado en su propio automóvil por tres delincuentes que habían simulado ser pasajeros. Estos abordaron el vehículo en la propia parada donde trabaja la víctima, la Nº 11, ubicada en Von Polesky y Paraguarí de Villa Elisa.

Cargando...

Los malvivientes subieron al taxi el domingo de noche y pidieron al trabajador que los llevara hasta Ypané, pero cuando transitaban por la zona del Parque Azulgrana del club Cerro Porteño, los criminales le hicieron ingresar a una calle oscura donde uno de ellos extrajo un arma de fuego y lo amenazó.

Luego los maleantes le sacaron sus pertenencias y unos 300.000 guaraníes de su recaudación, aunque después pidieron más dinero; el conductor ya no tenía.

Entonces los tres criminales metieron al taxista en la valijera del móvil, en la parte de atrás, y recorrieron con su rehén por unos 20 minutos hasta que pararon de nuevo el vehículo, sacaron a la víctima y le dieron una última oportunidad para que les entregara más dinero.

Como el taxista respondió que ya no tenía, uno de los delincuentes propuso matar a la víctima, quien suplicó por su vida. El taxista les imploró que no lo mataran porque tiene una familia que depende de él, de su trabajo.

Los malvivientes cerraron de nuevo la cajuela y reanudaron la marcha con su rehén aún encerrado. Presuntamente, se dirigían a un lugar menos poblado para asesinarlo.

Sin embargo, el taxista encontró en la valijera una “pata de cabra” con la cual forzó la cerradura, abrió el habitáculo y se arrojó del rodado en pleno desplazamiento, hasta que entró a una casa particular y pidió auxilio. El taxi fue hallado quemado ayer de mañana.

Enlance copiado
Content ...
Cargando ...