Treinta años para expolicía por mortal atraco

Este artículo tiene 11 años de antigüedad

Un expolicía, jefe de una gavilla de asaltantes, fue condenado a 30 años de cárcel y sus cómplices a 28 y 25 años, por un robo con resultado de muerte.

Se trata del suboficial Richard Román Alarcón Quintana (dado de baja), quien lideró el atraco del que resultara víctima fatal el comerciante César Ovelar Urbieta (63), registrado el 6 de julio de 2011, en el barrio Aldana Cañada de Itauguá Guazú.

El tribunal de sentencia integrado por Carlos Vázquez, Javier Sapena y Leticia Frachi sentenció a Alarcón a 30 años de prisión, mientras que sus cómplices Amalio Castillo González recibió 28 años de cárcel y Alcides Bogado Rolón y Claudio José Penayo, sentenciados a 25 años de cárcel.

La acusación fue presentada por la agente fiscal Teresita Torres, quien tuvo como coadyuvante a Humberto Houdin.

Según los antecedentes, Alarcón irrumpió en la vivienda de Ovelar, cuando este se disponía a ingresar en compañía de su hijo y su nuera. La víctima se defendió e intentó huir luego de ser apuntado con un arma de fuego, pero recibió cuatro impactos de bala en la espalda, que le ocasionaron la muerte horas más tarde.

Ovelar, en su intento de defenderse, también logró herir a Alarcón en la pierna, mientras que el cómplice de este, Amalio Castillo, efectuó disparos contra el hijo de la víctima, César Ovelar, quien igualmente acusó un impacto en la pierna.

El otro sentenciado, Claudio Penayo, ayudó al polibandi a huir en una motocicleta, ya que se encontraba a metros del lugar, esperando que el atraco llegue a su fin.

El cuarto implicado, Alcides Bogado, trasladó a Alarcón al hospital de policía “Rigoberto Caballero”, para ser asistido, pero fue aprehendido en el lugar.

Bogado fue el empleado infiel de la víctima fatal, ya que prestaba servicio en su empresa.
Por unanimidad, el tribunal consideró probada la acusación y aplicó las altas condenas a los acusados.