El estudiante no amenazó a persona alguna, pero sus compañeros se asustaron al ver el arma de fuego y comunicaron el hecho a la directora del colegio.
Las autoridades de la institución llamaron a la comisaría jurisdiccional, a la Consejería Municipal por los Derechos del Niño, Niña y Adolescente (Codeni) y a la supervisión administrativa zonal del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) para realizar el protocolo de seguridad que tienen preparado ante esta clase de casos.
Efectivos policiales de la comisaría 10ª, en compañía de la supervisora del MEC, María Leticia Romero, revisaron la mochila del joven y encontraron el arma de fuego. Según Romero, el estudiante tomó la pistola del ropero de su abuelo, a escondidas, para llevarlo al colegio, pero no tenía intención de hacer daño a nadie.
Debido al susto que tuvieron los demás estudiantes, se optó por suspender las clases el resto de la tarde.
Según se supo, el adolescente está bajo tutela de su abuelo materno, pues su madre se encuentra en cama debido a una enfermedad.
El comisario Aldo Benítez indicó que el niño fue liberado por orden fiscal, pero deberá tener un tratamiento psicológico.
