Varias aulas tampoco cuentan con ventiladores ni luces porque los ladrones prácticamente “vaciaron” la escuela durante las vacaciones. La directora de la institución educativa, Prof. Liz Elizabeth Ruiz Díaz, comentó que este año empezaron las actividades educativas con unos 150 alumnos matriculados, en su mayoría de condición humilde. Sostuvo que como cada año lectivo la escuela lucha por mejorar gracias a la ayuda de terceras personas.
Sin embargo, dijo que este año la situación fue mucho más crítica porque los aportes no llegaron y no pudieron conseguir el mobiliario necesario para iniciar las clases.
La docente explicó que lastimosamente las antiguas sillas que tenía la institución ya cumplieron su vida útil y quedaron inservibles para volver a ser utilizadas en este periodo lectivo.
