Cuando el escándalo es no escandalizarse

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Según Lucas, Jesús dijo a sus discípulos: ‘‘Es inevitable que sucedan escándalos; pero ¡hay del que los provoca! Más valdría que le encajaran en el cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar, antes que escandalizar a uno de esos pequeños. Andaos con cuidado’’ (Lc. 17,2). Y acto seguido el nazareno aleccionó: ‘‘Si tu hermano te ofende, repréndelo; y si se arrepiente, perdónalo. Si te ofende siete veces al día y vuelve siete ves a decirte ¡lo siento!, lo perdonarás’’ (Lc. 17,3). En estos versículos, tan complementarios como contradictorios, anida el espíritu que anima a la Conferencia Episcopal Paraguaya a tomar partido por su colega Livieres.