Cultura de la muerte: prácticas que atentan contra la vida y la familia

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Animador: Nos reunimos para prepararnos para la Navidad, nuestra fiesta cristiana. Este año seguiremos dialogando sobre la familia, en su importante e insustituible papel de ser promotora de la vida.

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Señor, danos fuerza para acoger y defender la vida, en nuestra familia.

Animador: En esta Navidad, Dios hecho Niño, se acerca a nosotros, nos muestra su buena voluntad, nos da su gracia, nos invita a la reconciliación, a abrirnos a los demás, de manera especial a los miembros de nuestra familia.

Todos: Señor, danos fuerza para acoger y defender la vida, en nuestra familia.

Animador: Virgen María, tú que escuchabas y ponías en práctica las enseñanzas de Jesús, haz que nuestra familia y nuestro país, en esta Navidad, renueve su compromiso de vivir en la unidad y en el amor.

Todos: Señor, danos fuerza para acoger y defender la vida, en nuestra familia.

Animador: Recemos juntos el Padre Nuestro y el Ave María.

Canto.

Lectura Bíblica: Génesis 4, 1-8
Reflexión

El papa Juan Pablo II en su Exhortación Apostólica “Evangelium Vitae” (El evangelio de la vida) reflexionando sobre la carta de San Pablo a los Efesios recordaba: “…Vivid como hijos de la luz…Examinad qué es lo que agrada al Señor, y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas (Ef 5, 8.10.11). En el contexto social actual, marcado por una lucha dramática entre la cultura de la vida y la cultura de la muerte, debe madurar un fuerte sentido crítico, capaz de discernir los verdaderos valores y las auténticas exigencias” (EV 95).

El término “cultura” de la muerte se refiere a una mentalidad, a una manera de ver al ser humano y al mundo, que fomenta la destrucción de la vida humana más débil e inocente por parte de los más fuertes y poderosos, de los que tienen voz y voto. El término “cultura” de la muerte fue acuñado precisamente por el papa Juan Pablo II en esta Encíclica que hemos citado, publicada el 25 de marzo de 1995. De hecho en su introducción decía: “Hoy este anuncio es particularmente urgente ante la impresionante agudización de las amenazas a la vida de las personas y de los pueblos, especialmente cuando esta es débil e indefensa.

A las tradicionales y dolorosas plagas del hambre, las enfermedades endémicas, la violencia y las guerras, se añaden otras, con nuevas facetas y dimensiones inquietantes” (EV 3). Los obispos latinoamericanos en el Documento de Aparecida nos esclarecen aún más este punto diciendo que: “La liberalización y banalización de las prácticas abortivas son crímenes abominables, al igual que la eutanasia, la manipulación genética y embrionaria, ensayos médicos contrarios a la ética, pena capital, y tantas otras maneras de atentar contra la dignidad y la vida del ser humano” (DA 467). Por desgracia en nuestros pueblos antes que disminuir estas prácticas se va más bien agrandando.

El drama de Caín y Abel aún hoy se hace presente en nuestras tierras. Es con mayor urgencia que reflexionamos sobre estos puntos y en especial en el seno familiar porque “la familia está llamada a esto a lo largo de la vida de sus miembros, desde el nacimiento hasta la muerte. La familia es verdaderamente el Santuario de la vida… el ámbito donde la vida, don de Dios, puede ser acogida y protegida de manera adecuada contra los múltiples ataques a que está expuesta, y puede desarrollarse según las exigencias de un auténtico crecimiento humano. Por esto, el papel de la familia en la edificación de la cultura de la vida es determinante e insustituible” (EV 92).

Para el diálogo

¿Por qué Caín mató a Abel?
¿Actualmente se dan enfrentamientos entres los miembros de nuestras familias? ¿Por qué?
¿Qué entendemos por cultura de la vida?
¿Qué entendemos por cultura de la muerte?
Oración de los fieles: Jesús, luz del mundo, ilumínanos.

Para que cesen las divisiones en las familias. Oremos.

Para que las familias sean santuario de la vida y del amor. Oremos.

Para que los matrimonios se fortalezcan como una unidad indestructible. Oremos
Para que los más débiles e inocentes de nuestras familias encuentren fortaleza y esperanza. Oremos.

Compromiso

Hablar o comentar con los niños y jóvenes de los peligros actuales que atentan contra la vida.

Dialogar en familia y con los vecinos sobre los preparativos de la clausura de nuestra novena (pesebre viviente y cena)

Oración final

Animador: Al culminar este encuentro llevemos en nuestro corazón la palabra que escuchamos y compartimos, esto nos ayudará a mirar la Navidad con ojos de fe y esperanza.

Todos: Señor, que esta Navidad ayude a transformar nuestra familia en santuario de vida.

Animador: Hemos reflexionado sobre nuestra familia reconociendo todo lo que significa en nuestra vida, es en ella donde se aprende a conocer y amar a Dios en los demás.

Todos: Señor, que esta Navidad ayude a transformar nuestra familia en santuario de vida.

Animador: Que cada familia en el Paraguay sea un lugar donde se acoja, se defienda y se promueva la vida.

Todos: Señor, que esta Navidad ayude a transformar nuestra familia en santuario de vida.

Animador: Recemos todos juntos pidiendo al Señor que mire con gran compasión y misericordia sobre las familias divididas y separadas, sobre los niños que no sienten el amor de sus padres. Que los integrantes de las familias paraguayas aprendan a acoger la vida como el don más preciado que Él mismo nos concedió. Por estas intenciones recemos todos juntos un Padre Nuestro y Ave María.

Canto.