De los intendentes impuestos a la elección a través de votos

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Es difícil realizar un recuento de todo lo hecho por los intendentes de Asunción, pero sin dudas se pueden citar las obras que los marcaron en sus respectivos gobiernos, como lo relata en esta entrevista el historiador Luis Verón.

La Municipalidad se crea poco después de la Guerra del 70, pero se cierra por falta de fondos. Posteriormente se abre la Junta Económica Administrativa, que luego se convierte en la Intendencia Municipal el 8 de marzo de 1891.

Se designa al Dr. Francisco Casabianca como primer intendente de Asunción, pero este es sacado al crearse una ley que prohibía a extranjeros ejercer este cargo. Desde 1891 hasta 1991 todos serían nombrados por el Ejecutivo.

Al crearse nuestro diario en 1967 el intendente era el Gral. Manuel Brítez Borges. Dio mucha importancia a la creación de instituciones culturales como el Ballet Municipal y la Banda de Música.

En 1972 asumió Guido Kunzle Durañona, quien hizo el primer viaducto que se ubicó en Eusebio Ayala y Gral. Santos. Además, proyectó la construcción de una Terminal de Ómnibus y diseñó el primer sistema semafórico.

Lo sucedió en 1976 Porfirio Pereira Ruiz Díaz, quien equipó más de 30 plazas, construyó el policlínico municipal y pavimentó varias avenidas.

Luego José Luis Alder Ibáñez llegó en 1989 para terminar el actual Palacio Municipal e inaugurarlo. Además adquirió la Manzana de la Rivera y fue conocido por realizar importantes recapados. Él fue el último designado por el Poder Ejecutivo.

Democracia

Las primeras elecciones para la Intendencia se dieron tras la caída del presidente Alfredo Stroessner. El ganador en 1991 fue Carlos Filizzola Pallarés, de la oposición. Lo más importante de sus obras fue la creación del sistema de comisiones vecinales, trascendental para que por primera vez los vecinos puedan “disfrutar” de la democracia.

Martín Burt Artaza asumió en 1996. Hizo el sistema de catastro con fotos satelitales, para dar lugar a una mejor fiscalización.

Enrique Riera Escudero, quien estuvo desde 2001, terminó los trabajos de refacción del Teatro Municipal Ignacio A. Pane.

María Evangelista Troche de Gallegos o Evanhy (ANR) ganó en el 2006, siendo la primera mujer intendente. En su periodo se construyó el viaducto de Eusebio Ayala y República Argentina.

Como interino estuvo Hugo Piccinini Soerensen en el 2010. El mismo año gana Arnaldo Samaniego (ANR), quien procedió a la remodelación de la Plaza Uruguaya, que terminó enrejada. Trajo los semáforos inteligentes y en su mandato se nombró a Asunción como Capital Verde de Iberoamérica. Mientras renunció para buscar la reelección interinó Omar Pico Insfrán.

En el 2015 vuelve a ganar la oposición con Mario Aníbal Ferreiro Sanabria, quien se ve envuelto en un montón de temas jurídicos, como el caso de la demanda de Ivesur y la rescisión del contrato del estacionamiento tarifado con el consorcio Parxin. El mismo logró dentro de lo que va en su gobierno la participación de las comisiones vecinales y demostró una apertura admirable para con todos los partidos. Hasta hora no ha podido resolver el problema de los baches.

Inversiones no acompañaron crecimiento de la población

Décadas de atraso tiene la capital en cuanto a inversión pública en infraestructura. Las calles y avenidas se fueron pavimentando poco a poco, pero se destruyen con facilidad por la falta de sistema de desagüe pluvial (apenas cubre al 15% de la ciudad). También afecta la exigua inversión en sistema de alcantarillado sanitario (90%) y las chapuceras obras en la instalación de redes de agua potable de la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap), que sí cubre al 100% de la ciudad.

Ni siquiera las fachadas de los edificios emblemáticos del microcentro se pueden apreciar por la maraña de cables de ANDE y Copaco.

Los antiguos funcionarios tanto de la Comuna como de estos entes públicos recuerdan que las autoridades decidieron no invertir en la instalación subterránea de las redes de electricidad y telefonía por el alto costo.

La decisión desacertada propició la pérdida anual de millones de dólares en estos 50 años, tanto por la no facturación como por el arreglo de columnas caídas y cables rotos tras cada temporal.