Los vecinos se mostraron molestos debido a que, a causa del estado de abandono del terreno, carriteros y personas inescrupulosas utilizan el sitio como vertedero clandestino. Varios habitantes del lugar comentaron que la propiedad pertenece a la familia Codas, por lo que la falta de limpieza no se debería a la falta de recursos económicos del propietario sino a la falta de una exigencia y multa más severa por parte de la Comuna para que haga cumplir la Ordenanza Municipal 143/2000, que establece normas que regulan los servicios de limpieza y aseo público en la ciudad.
Los lugareños reconocieron que, días atrás, tuvieron que quemar alguna basura en el sitio para evitar una mayor contaminación.
