La inversión en el lugar ronda los G. 8.400 millones y los trabajos se iniciaron en el 2010. Con respecto a los circuitos, los camineros estarán separados de las ciclovías, para una mejor circulación. De esta forma, los ciclistas tendrán su propio espacio. Se espera que el lugar empiece a funcionar dentro de dos meses en horario diurno. “El proyecto tiene una segunda etapa donde se implementará la iluminación, así como estacionamientos”, explicó.
Mareco mencionó que será un parque seguro, donde actualmente se tienen plantados unos 1.400 árboles, producto del apoyo de diversas firmas privadas. El funcionario invitó a más empresas a imitar esa práctica . Durante las obras se encontraron restos de escombros que fueron arrojados en el lugar por la empresa EDB, de Enrique Díaz Benza, hace 12 años. Un fiscal debería investigar este posible daño a la naturaleza, ya que los delitos ambientales no prescriben. El parque tiene casi el doble del tamaño de Ñu Guasu, que está pegado al mismo y que tiene 70 hectáreas. Un puente de hormigón servirá para conectar ambos lugares.
