–Las mujeres casadas son las principales víctimas de las infecciones de transmisión sexual y hasta del sida. ¿Cómo debe negociar con su pareja una protección si hay un rechazo a usar preservativos?
–El hombre que no está acostumbrado a usarlo se niega o busca excusas para no usarlo, pero si ella siente que corre algún peligro para su salud, a veces debe interrumpir las relaciones sexuales hasta que se pongan de acuerdo para el uso del preservativo.
–Según estadísticas, va en aumento la cantidad de mujeres casadas que padecen sida. ¿Qué hacer para disminuirlo?
–Las estadísticas señalan que el grupo de mayor aumento de nuevos infectados oscila entre los 14 y 24 años de edad. Hay que trabajar firmemente desde antes de la adolescencia y juventud para que se instale en las parejas el uso del preservativo. Muchas veces, los padres les aconsejan a sus hijos el uso del preservativo y ellos mismos se niegan a usarlos. Creo que en la consulta médica debe ir incorporada una lista de preguntas acerca del uso del preservativo que posibilite el refuerzo de este mensaje positivo.
–¿Cómo se da el contagio perinatal del sida y cómo prevenirlo para que el bebé no se contagie?
–La detección del VIH está incorporada en los estudios de rutina ginecológicos previos al embarazo y durante el embarazo también; las mujeres son controladas con más facilidad porque concurren con más frecuencia a los centros asistenciales y se realizan las pruebas para VIH y sífilis. El contagio del VIH puede ser intrauterino, durante la gestación, en ese caso se realiza el tratamiento con antirretrovirales para disminuir las posibilidades de contagio por esta vía; durante el parto, por eso se realizan cesáreas y posteriormente durante la lactancia se evita con leche artificial.
–Muchos varones afirman que el uso de preservativo quita espontaneidad y sensibilidad en la relaciones sexuales. ¿Qué comentario puede hacer al respecto?
–Sí, muchos varones piensan que disminuye la sensibilidad el uso del preservativo, pero no nos olvidemos que el mayor estímulo para que un varón alcance el orgasmo es la fricción del pene contra la mucosa vaginal, anal, oral y el preservativo no impide sentir esa fricción que le excita más, le causa placer, y sobre todo el preservativo le permite seguir alcanzado el placer a lo largo de toda su vida. ¿Qué pasaría con ese hombre o mujer si descubren que son portadores del VIH y terminan con sida?
Las posibilidades del placer y la satisfacción se ven limitadas, cuando no frustradas. La prevención en el presente nos permite prolongar el disfrute en el futuro.
–¿Puede hablar brevemente de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes y cómo se trata?
–Uretritis en varones y vaginitis en mujeres de origen bacteriano y micótico son frecuentes y tienen tratamientos específicos y exitosos.
El papiloma virus humano relacionado al cáncer de cuello uterino, vagina, vulva y pene, pueden diagnosticarse precozmente las lesiones y tratarse, siempre requiere un seguimiento con controles periódicos.
–¿Qué sugerencias prácticas puede dar para prevenir las infecciones de transmisión sexual y el sida?
–Iniciar la vida sexual cuando se dispone de conocimientos y las actitudes favorables hacia las conductas preventivas.
Usar el preservativo desde la primera relación sexual, colocarlo ya desde el contacto genital durante los juegos previos, antes de la penetración. El acompañamiento de la familia que facilite las consultas y estudios médicos es muy importante.
Hablar y negociar en pareja las conductas sexuales que les den la mayor seguridad; realizar chequeos periódicos en pareja o frente a una nueva pareja, y previos al embarazo; no ser omnipotentes y pensar que a nosotros nada nos puede pasar, los virus viven entre los humanos.
Para recordar
Gracias a los tremendos avances médicos en el desarrollo de antirretrovirales cada vez más específicos y eficientes (de provisión gratuita por el Programa Nacional del Sida), el VIH ha dejado de ser una enfermedad considerada “mortal” para pasar a ser una “crónicamente tratable”, muchas personas se “relajan” y dejan de adoptar las medidas mínimas de seguridad.
¿Cómo cuidarse?
Es obvio que no apartaremos de nuestra vida a una persona que padece esta enfermedad (ni ninguna otra), especialmente si nos unen lazos de amor y compromiso realmente sólidos, pero hay acciones cotidianas que muchas personas siguen temiendo frente a una persona enferma de sida. Por eso es conveniente recordar que:
–No se contagia por abrazar o besar a una persona.
–Ni por dormir con ella, ni por compartir un vaso, un cubierto o una toalla.
–Tampoco por tocarla o compartir un espacio físico, ni siquiera a través de las lágrimas.
Sí se contagia:
–Mediante los fluidos corporales que entran en contacto con la sangre.
–Compartiendo agujas y jeringas en el caso de las personas adictas a las drogas.
–Verticalmente, es decir de la madre al niño durante el parto o en la lactancia.
La mejor prevención continúa siendo el condón, aun para la práctica de sexo oral. También es recomendable realizar análisis periódicos (cada 6 meses) tanto en las personas enfermas como en aquellas personas sanas que han tenido algún tipo de contacto cercano con el virus.
(* ) Vicepresidenta de la Sociedad sobre el Estudio de la Sexualidad Humana (SPESH.) y máster en educación sexual.
