“Nosotros somos primos, tías, hermanos. Mi mamá y yo llegamos hace 40 años y somos de los que fundamos el lugar”, comentó Carmen Amarilla Ramírez, vendedora de remedio yuyo. La misma, además, es artesana, pues vende sombreros, canastos y pantallas.
Recordó que antes traían los remedios yuyos del monte en la ciudad de Villa Hayes en el Chaco, y luego viajaban hasta Asunción para venderlos. Luego ya pudieron adquirir un puesto en donde se quedaron y sus familiares se fueron sumando con otras casillas.
“Todavía falta mejorar muchas cosas”, señaló crítica. Por ejemplo, citó que el único sanitario que tienen disponible es precario. Se quejó de que se cobre entrada, ya que “fue una donación de Itaipú, pero al final la Comuna lo explota”.
En el paseo también se puede encontrar venta de plantas, especias y bebidas como el carrulim y licor de frutilla o menta.
