A partir de esta definición se puede decir que la Comisión Nacional de Gestión y Manejo del Lago Ypacaraí y su Cuenca (Conalaypa) es otro organismo híbrido creado por el Estado cuyo resultado es más que dudoso, por no decir estéril.
El conocido político uruguayo Jorge Larrañaga dijo una vez que crear una comisión es la mejor forma de no hacer nada.
Cada vez que el lago Ypacaraí enfrenta una crisis, ya sea contaminación severa, bloom de cianobacterias que tiñen sus aguas de color verde o un descenso histórico de su caudal como sucede actualmente, se organizan y crean comisiones que luego se pasan presentando proyectos que nunca llegan a concretarse.
La Conalaypa se encuentran trabajando en la sistematización de la información, estudios y planes existentes, para decidir luego cuál de los planes llevar a cabo.
Existe una serie de estudios realizados y financiados en su mayoría por Itaipú Binacional. La entidad gastó más de 9 millones de dólares en planes, instalación de laboratorios y monitoreos en torno al lago.
Uno de ellos es el Plan de Saneamiento Integral de la Cuenca del Lago, que contaba con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y se encuentra paralizado desde hace varios años. Las obras de alcantarillado sanitario en Itauguá y Areguá están paradas y judicializadas.
La realidad es que la única acción realmente válida sera destrabar estos proyectos y hacer que todos los municipios de la Cuenca tengan alcantarillado sanitario. No se necesita de una comisión híbrida para implementar eso, solo se requiere de la predisposición y acción de los organismos encargados.