De esta crisis, solo saldremos unidos

Este artículo tiene 5 años de antigüedad

Hace pocos años, la Unión Europea situó el concepto de resiliencia en el centro de su agenda global. En un mundo más complejo, disputado e interconectado, se asumía que la seguridad y el bienestar iban a enfrentarse a nuevos desafíos geopolíticos así como a los riesgos transnacionales derivados de la globalización. Ello exigía fortalecer la capacidad de cada país para encajar y sobreponerse a un choque externo. Este es un objetivo de nuestra cooperación internacional, pero también interpela a una Unión Europea que se sabe vulnerable ante esos riesgos.

Hoy, el coronavirus supone una prueba fundamental de resiliencia para las sociedades, las economías y la gobernanza en todo el mundo. Ante una pandemia mundial no caben respuestas exclusivamente nacionales ni un uso interesado de la cooperación o del poder económico con fines geopolíticos. Sin apoyo mutuo o acciones globales conjuntas, el impacto de la enfermedad puede ser aún más devastador para todos.

La Unión Europea y sus ciudadanos estamos atravesando momentos muy duros. Pero somos conscientes de que para superar la pandemia debemos cooperar con todos nuestros socios, trabajando codo a codo. Y lo sabemos porque llevamos décadas haciéndolo en todo el mundo, haciendo frente común a otros desafíos compartidos, y en particular en América Latina y el Caribe.

Y es por ello que, a pesar de nuestras propias dificultades, la Unión Europea ha decidido reorientar de inmediato los programas de cooperación técnica y financiera con América Latina y el Caribe para responder a esta pandemia, con un total de 918 millones de euros, como parte de la respuesta global en apoyo a los esfuerzos de los países socios por atajar a la covid-19.

En Paraguay, la cooperación será destinada aun más a fortalecer la capacidad del estado a responder a las crisis, específicamente en los ámbitos de gestión de finanzas públicas, protección social, salud, y el sector de pequeñas y medianas empresas. La Unión Europea también está siguiendo con interés el debate lanzado sobre la reforma del estado y apoyará a grupos más vulnerables, incluyendo indígenas, mujeres, y niños.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

Nuestras regiones han sabido responder a la crisis sanitaria, aplicando drásticas pero necesarias medidas como el distanciamiento social o el confinamiento. Pero la crisis sanitaria no conoce de fronteras, de regiones o países. El desafío no ha hecho más que comenzar. El coronavirus está causando una crisis económica global, que acrecentará las desigualdades y afectará más severamente a los más vulnerables. Europa y América Latina podemos hacer mucho más si actuamos juntos, avanzando una agenda multilateral en el G20, la ONU y las instituciones financieras multilaterales para que exista más espacio fiscal para evitar el colapso sanitario, el desplome económico y una grave crisis social.

El coronavirus es un reto global inédito. Una respuesta eficaz necesitará movilizar la acción colectiva internacional. La UE y América Latina y el Caribe –una asociación de 60 países– han de aunar esfuerzos de nuevo. Es en momentos de crisis agudas cuando se ponen a prueba los vínculos entre países amigos. Y esta crisis nos ha vuelto a recordar que nuestra resiliencia depende también de la cooperación internacional. De esta crisis, sólo saldremos unidos.

*Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Vicepresidente de la Comisión Europea.