Cuestión de apellido

Este artículo tiene 19 años de antigüedad

Acicatear el odio hacia oligarquías o aristocracias, reales o ficticias, es un recurso político carente de experiencia en nuestro país, pero que goza, según parece, de un porvenir esplendoroso. Un buen resorte consiste en asociarlas al uso de muchos apellidos. Veamos si cabe.