10 de septiembre de 2006 - 09:09
Cuestión de apellido
Este artículo tiene 19 años de antigüedad Acicatear el odio hacia oligarquías o aristocracias, reales o ficticias, es un recurso político carente de experiencia en nuestro país, pero que goza, según parece, de un porvenir esplendoroso. Un buen resorte consiste en asociarlas al uso de muchos apellidos. Veamos si cabe.