14 de noviembre de 2004 - 09:11
Del nepotismo al contranepotismo
Este artículo tiene 21 años de antigüedad El favorecimiento político de parientes debe ser tan antiguo como el ejercicio mismo del poder. Resulta obvio, en efecto, que cualquiera se siente mejor secundado por hijos e hijas, alnados, hermanos, sobrinos y tíos, yernos y nueras, que por extraños. Los lazos familiares hacen más improbable la deslealtad.