10 de agosto de 2002 - 09:08
El general en su laberinto
Este artículo tiene 23 años de antigüedad Julio Benegas Vidallet El lunes último se desarrolló una segunda movilización del movimiento oviedista contra el gobierno de Luis González Macchi. El Gobierno y sus voceros la acorralaron al punto de obligar a los organizadores a jurar y rejurar que la manifestación iba a ser de corderos. A esto agregó un estricto control de sus adherentes, sacando nuevamente a los militares a las calles en los días previos. Impuso además la ley del marchódromo y un agente fiscal entendió que la presencia en la Plaza Italia podría ser un atentado contra el medio ambiente.