En este país no se ven canes hambrientos; si hubiere callejeros, son recogidos y dados en adopción. Los perros pueden entrar a muchos lugares públicos; es casi imposible que uno de ellos ataque, “si eso sucede, el responsable deberá pagar al afectado una muy considerable suma”, nos informan. Billie tiene inteligencia canina extrema. Sorprendentemente no fue adiestrada por ningún profesional, todo lo aprendió de cachorra, ayudada por el amor y la paciencia de su dueña. Cada persona tiene miles de historias cariñosas para contar sobre su mascota, y no son extraños los casos de diván cuando se muere un amigo perruno.
El trato humanitario hacia las mascotas, por lo general perros y gatos, es algo totalmente asimilado en gran parte de Europa. En el país germano los perros cumplen un rol de grata compañía más que de guardia, aunque también hay quienes presumen con perros de defensa. No se ven perros atados con cadena en el patio, ni con enfermedades sin tratar. Los animales están protegidos constitucionalmente desde el 2002.
Las posturas son muy interesantes para pensar hasta dónde llega el amor, el fanatismo, la filosofía, el derecho. La historia sobre la defensa de los animales se inicia en la antigüedad. Pitágoras es conocido como el primer defensor de los animales y afirmaba que estos tenían alma. Para el filósofo inglés Jeremy Bentham el perro era más aprehensivo que un recién nacido, y por lo tanto, estaría más cercano a un humano adulto que a un bebé. Descartes decía que los animales, al carecer de alma, “estarían fuera de toda consideración moral”. John Locke apuntaría que la crueldad con los animales dejaría un mal precedente ético en los niños.
Las primeras organizaciones de protección animal se crearon durante la revolución industrial, preocupadas por el maltrato a las bestias de carga.
Hoy las conceptualizaciones éticas, morales y legales no finalizan. ¿Qué abarca el maltrato animal?, ¿cómo se entiende el dominio del ser humano sobre la naturaleza? Del antropocentrismo se desprende de alguna manera, por ejemplo, el sensocentrismo, que argumenta que todo animal que sienta dolor merece protección legal, no así aquellos como las esponjas, que no poseen tejido nervioso.
En Alemania está permitido también poseer animales exóticos; todas las mascotas deben registrarse en la municipalidad. Los animales que viven en los bosques están protegidos, aunque existen periodos de caza.
Superada una ley nacionalsocialista (1934) que permitía morir a los animales desangrados, hoy Alemania mantiene una estricta legislación sobre la inflicción de dolor. No obstante, parece ser que en el terreno judicial siguen prevaleciendo otros derechos constitucionales que defienden las razones de la ciencia, el arte, la religión y ahora también al esquema de producción mercantil donde solo cuentan las ganancias económicas. Europa de perros y gatos con vida de lujo, pero aves de corral y ganado con tristes destinos. Los grupos ecologistas europeos –en Alemania y Suiza están muy bien organizados–, continúan en la lucha por fijar ética y moral respecto al derecho animal.
lperalta@abc.com.py