Metacrilato en los glúteos

Este artículo tiene 11 años de antigüedad

“Estoy orgullosa de haber estado en un negocio que dé placer, cree belleza, despierte nuestra conciencia”. Audrey Hepburn.

La modelo argentina Sivina Luna fue otra de las supuestamente engañadas por un falso profesional de la cirugía estética. En Bs. As., la mujer estuvo internada por inyectarse metacrilato en los glúteos. Dolorida y asustada, la modelo reflexiona: “Siento la obligación de contárselo a otras chicas que miran televisión y quieren parecerse a lo que ven…”. Dentro de todo, la sacó barata porque no murió como tantas otras que entran a estas fábricas de cuerpos plásticos, regenteados y promovidos por médicos falsos o sin ética. Luna, una adulta de 34 años, confesó que confió en un médico que tenía fama mediática. Hace un tiempo la cantante mexicana Alejandra Guzmán contaba su historia, muy similar.

El metacrilato es acrílico y gel, y es uno de los productos no recomendados (y prohibido), junto con el aceite de silicona líquida, ya que estos nunca podrán ser retirados, dejan irregularidades y no son reabsorbibles. Explica el cirujano argentino Pérez Latorre: “La piel de la zona trabajada puede volverse como piel de naranja. Puede ulcerarse e incluso mostrar grandes cráteres porque va comiendo todo el tejido”, “el paciente busca algo estético y se lleva una enfermedad”, “el problema del metacrilato radica en que, como es una sustancia que rellena los tejidos, una vez insertado se moldea como una masilla y no se va nunca más”, “si al paciente no le gusta el resultado, la única solución es la cirugía”, “al operar para corregir hay que destruir tejidos, entonces al tratar de solucionar el problema también causás destrucción”. Como si fuera poco, agrega: “Si se inyecta inadvertidamente dentro de un vaso sanguíneo, se puede producir una embolia, incluso con consecuencias fatales”.

Para quienes interpretan la seriedad de este tema, el panorama es altamente preocupante. Contra toda lógica, ni uno de los tantos casos de muerte ha logrado frenar a las mujeres que acuden a los consultorios de cirugía estética buscando “ser valoradas, aceptadas”, “ser felices”, “ser atractivas”.

Caótica explotación comercial de la vanidad femenina, falta de control de las autoridades, fácil acceso a las cirugías constituyen delitos que no se penan como corresponde, mucho menos se trabaja a nivel de educación preventiva.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

La cirugía reconstructora es muy valiosa cuando se trata de accidentes o tal vez para ciertos defectos de nacimiento, pero no hay necesidad de tocar un cuerpo sano. Silvina Luna advierte a otras chicas, ¿será coherente consigo misma y dejará de vivir para vender su imagen al precio que fuere?

La mujer que evoluciona supera las exigencias visuales tortuosas y vacías. Tener la cola y los pechos voluminosos a la carta es una insana idea que se normaliza a un ritmo vertiginoso no solo entre jovencitas, también entre mujeres adultas.

Cada vez más lejos del pensamiento de la diva del cine Audrey Hepburn, la mujer de hoy precisa recuperar la cordura, el amor, la lealtad a sí misma, repensar la salud y la belleza.

lperalta@abc.com.py