Obama o la historia en blanco y negro

Este artículo tiene 17 años de antigüedad

Obama no pudo evitar que el tema de la raza entrara en el debate electoral. Hasta ahora era un candidato joven, muy educado, orador notable, dotado de una personalidad atractiva, considerado un liberal dentro del partido demócrata. Era, por supuesto, afroamericano, pero ese elemento se veía como algo positivo. El posible triunfo de Obama, de alguna manera, era percibido como la superación definitiva de un viejo conflicto cuyo punto de partida había sido la proclama de emancipación de los esclavos firmada por Lincoln en 1863, documento que dio origen al larguísimo, tortuoso y a veces heroico proceso de incorporación paulatina de la población negra a la sociedad norteamericana en pie de igualdad.