Puro eslogan, pocas obras

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Faltan 23 años para que Asunción, la “Madre de Ciudades” cumpla su Quinto Centenario. ¡Cómo vuela el tiempo, es nada! Cuatro intendentes más y la magna fecha llegará.

La historia de nuestra ciudad es de la más rica e intrincada. Está llena de hechos heroicos y anécdotas de gran valor, pero la mayor parte de los gobernantes supo aprovechar muy poco el tiempo de gestión y ha dejado mucho que desear.

Fundada el 15 de agosto de 1537, Asunción nace como ciudad el 16 de septiembre de 1541 con la creación del Cabildo, en cuyo frente estuvo Domingo Martínez de Irala, quien, aparte de sus obras, se dedicó a poblar el “Paraíso de Mahoma”.

La creación del cargo de intendente acaeció el 8 de mayo de 1891 y el primero en ocuparlo –designado entonces por el Poder Ejecutivo– fue el ciudadano francés Don Francisco Casabianca. Apenas permaneció en el cargo un año y dos meses.

Desde esos días, se sucedieron 53 intendentes incluyendo al actual. Y son escasos los jefes comunales que han hecho historia con grandes obras en la vida asunceña. Pocos nombres se recuerdan con la gloria de ser los grandes constructores de Asunción: Arq. Miguel Ángel Alfaro, Dr. Ing. Pedro Bruno Guggiari, Dr. Fernando Cazenave, Tte. Cnel. Antonio Eulogio González, Nicolás de Bari Flecha, Gral. Porfirio Pereira Ruiz Díaz... y ahí quedamos.

Considerando que exactamente pasaron 23 años desde las primeras elecciones libres y democráticas de 1991 y el resultado de las obras que vemos hoy en la ciudad es altamente probable que gran cosa no pase. ¡Ojalá nos equivoquemos!

Tras siglos Asunción conserva los mismos problemas y dificultades. Es hora de que aparezca algún intendente estadista que cambie el derrotero.

Casi todos los jefes comunales adoptaron un eslogan que, al parecer, es lo único que dejaron, aparte de cientos de proyectos no ejecutados, problemas irresueltos y una multitud de funcionarios que se llevan todo el presupuesto.

Carlos Filizzola impuso la frases “Asunción para Todos” y “Gobierno Democrático”, y Martín Burt el de “Asunción es mía”, con una flor.

Enrique Riera simplemente utilizó el nombre “Municipalidad de Asunción” con el Panteón de los Héroes como ícono; tal vez buena decisión que marca presencia.

Evanhy y Hugo Piccinini acudieron a la histórica frase “Madre de Ciudades” y, ahora, Arnaldo Samaniego ya nos ha dado unos cuantos proyectos y un lema que esperemos de mayores resultados en lo que resta de su mandato: “Rohayju, Asunción Capital Verde” y sus variantes, que es la que más está pegando.

Pero el gobierno de una ciudad no se mide en la historia por los eslóganes que adopta. Las frases quedarán para la anécdota, lo que cuentan son las obras y los grandes cambios. Todavía esperamos mucho más para la Capital de la República. No es justo que lleguemos al Quinto Centenario solo con logotipos y frases rimbombantes.