18 de noviembre de 2002 - 09:11
Recuperación personal y social
Este artículo tiene 23 años de antigüedad Nos vamos a referir a la peste de la corrupción, sintetizada en la ambición, casi anormal, del dinero, de la ostentación de la riqueza, que está arruinando, día a día, la vida personal y social, cultural, moral y religiosa de nuestro pueblo. Lamentablemente, son los funcionarios públicos, con algunas excepciones, que están contagiando al pueblo. Esta anormalidad encierra desprecio a la dignidad y a los derechos humanos, como a la dignidad del mismo Dios, Creador y Padre de los hombres.