Desde el 7 de febrero de 2006, cuando se reportó el primer crimen del EPP en el departamento de Concepción, el asesinato del policía Óscar Antonio Noceda Sosa (30), en Puentesiño, comenzó la serie de asesinatos, atentados y secuestros perpetrados por el EPP.
La banda armada, desde entonces, cometió 68 golpes en todo Concepción, que incluyen la muerte de 10 policías, de tres militares y de 16 civiles, además de 44 ataques en 25 estancias distintas. La ramificación del EPP, por medio de los lazos familiares de sus integrantes y la simpatía de localidades enteras, dificulta la exterminación de la banda, que hoy mantiene en cautiverio a Arlan Fick Bremm, un chico de 16 años hijo de una familia de colonos de Paso Tuyá, en el distrito de Azote’y, a 150 kilómetros de la ciudad de Concepción.
Abigeato
Sin embargo, pese a que el EPP es el principal objetivo de los organismos de seguridad en el primer departamento, en los últimos meses comenzaron a resurgir otros delitos comunes, por ejemplo el abigeato a gran escala, como el caso detectado semanas atrás, después de que centenares de cabezas de ganado fueran robados de una estancia y reducidos en un conocido frigorífico de la capital departamental.
La Jefatura de Policía de Concepción, que cuenta permanentemente con refuerzos de otras unidades especializadas, tácticas y de inteligencia, para el combate al EPP, también tuvo que reestructurar su sección de Investigaciones y el área de Inteligencia, en el marco de un sistema de prevención de los delitos comunes y la preservación del orden público.
Robo de motos
Otro flagelo que sufren los concepcioneros actualmente son los constantes robos callejeros, cometidos a partir de la fácil adquisición de motocicletas.
Justamente, el robo y la reducción de biciclos casi a semana consumen gran parte del tiempo de los agentes investigadores, ya que en la zona se instalaron verdaderas roscas que reducen los biciclos robados, los desarman y los comercializan por partes. La mayoría de los involucrados en estos casos suelen ser jóvenes, que de a poco van llenando hasta el correccional de menores situado en las afueras de la ciudad de Concepción.
En principio, la disyuntiva que enfrentan las fuerzas del orden en el Norte del país tiene que ver, por un lado, con el problema generado por el EPP, que demanda una fuerte dotación de personal especializado. Por el otro, lo relacionado a los delitos que afectan en su rutina a los ciudadanos, y que también implican el despliegue de agentes, lo que a su vez distrae la presencia en las áreas de amenaza del EPP.
Los “jefes”
Alcides Oviedo Brítez, “comandante en jefe del EPP”. Está condenado a 18 años de cárcel por el secuestro de la señora María Edith Bordón de Debernardi.
Osvaldo Daniel Villalba Ayala (30), conocido con el alias “Alexander” en las filas del EPP. Es considerado el actual “comandante” del grupo narcoguerrillero que opera en el Norte.
Manuel Cristaldo Mieres (30), alias “Santiago”. El segundo al frente del “ala militar” del grupo criminal. Fue entrenado por las FARC en Colombia, según las investigaciones.
